Con el paso de los años los dientes tienden a perder su tono blanco característico y como resultado observamos una sonrisa envejecida o poco estética.

Por esa razón muchos pacientes recurren a soluciones caseras para blanquear sus dientes amarillos sin dañarlos y de una forma rápida como pastas de dientes blanqueadoras, determinados alimentos, blanqueamientos de farmacia o remedios caseros muy agresivos tanto para la encía como para el diente.

¡Hay que vigilar, porque no todo vale!

Para intentar salir de dudas sobre un tema que preocupa mucho a los pacientes vamos a explicar brevemente en qué consiste un blanqueamiento y después repasaremos por qué solo los productos administrados por el dentista tienen la capacidad de blanquear tus dientes de forma efectiva y cuidando la salud de tu boca.

Y si quieres resolver todas tus dudas…

¿En qué consiste el blanqueamiento dental?

El blanqueamiento consiste en la aplicación de distintos productos sobre la superficie del diente con el objetivo de eliminar las manchas extrínsecas o intrínsecas que sobre éste se producen con el tiempo.

  1. Eliminar manchas extrínsecas:

La eliminación de las manchas extrínsecas, que son las que se producen como consecuencia de los hábitos del paciente, son relativamente fáciles de eliminar.

Estas manchas se eliminan gracias a la higiene diaria del paciente, determinadas pastas de dientes y productos que se usan durante las limpiezas profesionales o profilaxis.

  1. Eliminar manchas intrínsecas:

Para eliminar las manchas intrínsecas, que son las que con el paso de los años amarillean el diente desde el interior, es necesario recurrir a productos capaces de penetrar la estructura dental y que se conocen como blanquemientos.

Este tipo de tratamiento de blanqueamiento dental profesional se hace por medio de productos como el peróxido de hidrógeno o el peróxido de carbamida y su uso debe estar tutelado por el dentista ya que pueden tener consecuencias negativas para el diente si no se utilizan adecuadamente.

Al administrar estos geles, el poro del diente sufre una reacción química que es la que provoca el blanquemiento.

Sin embargo, es muy importante que estas sustancias no penetren en la pulpa del diente ya que al hacerlo causan las molestias e inflamación que a veces acompañan a estos tratamientos.

Formas, mitos y recomendaciones del blanqueamiento en casa:

1. ¿Hacen efecto las pastas blanqueadoras?

Las pastas blanqueadoras actúan sobre las manchas extrísecas del diente, por medio de las sustancias abrasivas que las componen, eliminando tinciones producidas por té, vino tinto, tabaco o determinados alimentos.

Sin embargo, cuando este tipo de tinción ha penetrado de forma más intensa sobre el esmalte o si se encuentra impregnando fisuras o surcos, difícilmente se podrá retirar con este tipo de productos blanqueadores.

Las pastas blanquedoras pueden ser útiles después de haber realizado un blanqueamiento o en pacientes con determinados hábitos, pero debe tenerse en cuenta que su principal función se debe al efecto mecánico del propio cepillo.

Además, al no tener agentes anticaries o antigingivitis, su uso no previene de los problemas más importantes para la salud oral del paciente.

2. ¿Hay alimentos que ayudan o perjudican?

No existen alimentos que consumidos en su justa medida puedan blanquear los dientes.

Algunos remedios caseros para blanquear tus dientes que se ven por internet recomiendan usar limón, sin embargo, el limón y en general los cítricos, consumidos en demasía, son productos altamente dañinos para los dientes.

Su efecto abrasivo causa una desmineralización muy típica en estos pacientes que aumenta muchísimo el riesgo de sufrir caries y que además aumentan la sensibilidad dental.

En este sentido, lo que sí que existen son alimentos que causan el efecto contrario, es decir que tiñen los dientes, y que se deben consumir de forma moderada si se quiere evitar tener dientes oscuros.

Estos alimentos son frutos rojos, remolacha, espinacas, vino tinto o tés oscuros entre otros.

3. ¿Funcionan los blanqueamientos de farmacia?

Los blanqueamientos de farmacia están compuestos por los mismos productos que los de clínica, pero debido a la normativa europea la concentración de los blanqueamientos de farmacia no puede superar el 1%.

Teniendo en cuenta que los productos en clínica tienen como mínimo una concentración del 6%, pudiendo llegar en determinadas ocasiones al 35%, es fácil entender que su poder blanqueador es mínimo por no decir prácticamente nulo.

4. ¿Agua oxigenada para blanquear dientes?

El uso de agua oxigeneda para blanquear los dientes o incluso para sanear las encías está relativamente extendido entre algunos pacientes y el efecto del agua oxigenada es altamente nocivo para los dientes y la encía.

Recuerdo una vez en la que operaba a una paciente y al empezar a separar la encía del diente para acceder a la higiene podía observar como las capas superficiales de la encía se desescamaban en un efecto muy extraño que me preocupó y me dificultó mucho el tratamiento de los tejidos blandos.

Al preguntar a la paciente si realizaba algún tipo de acción específica para cuidar sus dientes o si tomaba muchos cítricos me dijo que se aclaraba todas las noches la boca con agua oxígenada.

Le dijimos a la paciente que dejara de usar agua oxigenada de inmediato y que en caso de ser necesario para tener una mayor sensación de limpieza utilizara algún colutorio comercial del tipo Listerine.

A este respecto solo quisiera añadir que en la mayoría de los casos el uso de colutorios no es necesario y que su coste-beneficio es poco favorable para el paciente.

Debe ser el/la dentista el que te recomiende la necesidad de utilizar estos productos.

5. Cepillado e higiene diaria y profesional

La higiene diaria por parte del paciente con pastas específicas para el blanqueamiento es un buen recurso para eliminar las manchas extrínsecas poco profundas.

Sin embargo, debe tenerse en cuenta que el abuso de este tipo de pastas es poco recomendable para el diente y conviene alternarlas con otras pastas antiplaca o antigingivitis.

Por otra parte, la limpieza dental anual o semestral en el dentista es de carácter obligado y gracias al uso de pastas de pulir o al espray de bicarbonato también permite eliminar las manchas extrínsecas más difíciles de forma rápida e inocua.

Conclusiones 

No existe ningún producto natural o remedio casero capaz de blanquear o cambiar el color del diente hacia uno más blanco de forma efectiva, rápida y “segura”.

Sin embargo, si que hay varios aspectos que puedes hacer para mantener tus dientes lo más blancos posibles:

  • Limitar el consumo de determinados alimentos
  • Hacer dos cepillados diarios
  • Llevar a cabo una higiene dental al año como mínimo
  • Cepillarse tres veces por semana con una pasta blanqueadora

Estos son los hábitos que te ayudarán a mantener los dientes blancos y sanos por más tiempo.